La agroindustria es uno de los sectores que más dependen de la naturaleza: del agua, del clima, del suelo y de la biodiversidad. Por eso, cuando estos recursos se deterioran, la producción también se afecta. Hablar de sostenibilidad no es una moda, es reconocer que si no cuidamos el entorno, los costos de operación suben, la tierra se desgasta y la calidad de los alimentos disminuye. Además, hoy los mercados exigen productos más limpios, cadenas de valor transparentes y empresas responsables. Esto hace que la sostenibilidad se convierta en una ventaja competitiva, no solo en algo “bonito de tener”. Una empresa que optimiza sus recursos, gestiona sus residuos y protege sus suelos es una empresa que reduce costos, mejora su imagen y asegura su capacidad de producir en el futuro. Ejemplo: Producción de café sostenible en Colombia Imagina una finca cafetera en el Huila. Tradicionalmente, el proceso de despulpado del café genera muchísima agua contaminada (llamada “aguas mieles”), lo que ...